Es así como nos llaman a los nacidos entre 1981 y el 2000 (el que señaló los límites de las fechas se lució). Los comparan con la llamada generación X, los del baby boom de los 70.
Dicen que tenemos una actitud desafiante y retadora, que lo cuestionamos todo, que no queremos leer y que nuestras destrezas de escritura son pésimas.
Y la mejor perla para definirnos: "Para los "Y" los ideales no son importantes, son más individualistas, y se preocupan más por el dinero".
Es alucinante que esa sea la idea que tienen de nosotros. Aunque no me extraña, si se mezclan generaciones como la de los nacidos en los 80 y los de los 90. Somos muy distintos, incluso entre los de la década de los 80.
Eso no es importante, que nos metan a todos los jóvenes en el mismo saco no es nada nuevo, lo realmente preocupante es que su idea del "joven" actual es bastante desacertada en muchisimos casos. Y gran parte de la culpa es de ellos, esos adultos que creen conocernos sin mantener una sola conversación inteligente con nosotros.
Como pueden quejarse de nuestro modo de escribir, si son ellos quien nos dieron un sistema educativo nefasto. Clases masificadas (en la mia estabamos más de 35), facilidades para pasar de curso (incluido el hacer la vista gorda) y una falta total de capacidad para la enseñanza por parte de profesores "institucionalizados" que enseñaban los mismo que los borradores de las pizarras.
A menudo nos damos cuenta de que somos la última generación que jugó en la calle y la primera que lo ha hecho en las consolas. De nuevo los responsables intentan eludir sus culpas. Es extraño oir que "educadores y especialista" en esta materia quieran que los niños jueguen como antaño en las calles, que hagan deporte y se relacionen entre ellos. Es realmente facil decir ese tipo de cosas en la televisión, pero dificiles de llevar a cabo en la práctica.
Un niño pequeño suelto en medio de esas carreteras llenas de coches, aceras por donde es imposible andar debido a las obras o los maravillosos parques públicos donde está prohibido jugar.
Y después estan esos centros deportivos que serian la envidia de paises como Ruanda o Mozanbique, ya que si no están en medio de ninguna parte abandonados a su suerte, son pistas en las cuales una caida es casi mortal. O la mejor opción, los que son centros de pago. Después piensan que miramos mucho por el dinero... claro que el ejemplo que nos dan parece el menos adecuado.
Los casos que más me molestan son los del fenómeno que parece novedoso del maltrato en las aulas. Esto es nuevo y en las épocas anteriores no ha habido. Venga ya, no jodamos.
Nuestros padres se tiraban piedras, solo para jugar. Peleaban continuamente por tonterias y el dominio (en este caso de las calles) era algo común en todos los barrios. Siempre hubo algún marginal, alguno que se llevaba todos los palos, alguno que sufria el maltrato de los demás... pero claro resulta que es culpa de nuestra generacón.
Ahora pasa en las clases, esas clases en las cuales los maltratadores están por pura obligación. Un sistema educativo basado en la enseñanza por la fuerza, provoca que estos imbéciles juveniles empleen su fuerza.
Y lo peor es que a los profesores les importa una mierda la situación de sus estudiantes. Ellos con tal de evitar problemas, tener un sueldo a fin de mes y hacer como que enseñan en las horas lectivas, van sobrados.
Toda esta visión de la juventud me parece equivocada y solo muestra el desconocimiento, por parte de las personas que pueden hacer algo de los jóvenes de nuestros dias.
En definitiva, que para ellos no somos más que una simple letra del abecedario, la Y.
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1 comentario:
Tu post me parece muy inteligente, te deseo lo mejor...
AR
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